domingo, 8 de diciembre de 2019

El salto de la rana


Por. John Montilla
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Una vez la artista terminó de pintar su cuadro, el locutor que estaba animando el evento cultural la felicitó por su trabajo, ya que dijo que había sido testigo de cómo ella había trabajado toda esa tarde para terminarlo a tiempo. Él le pasó el micrófono para que se expresé y entonces ella hizo una breve historia de la pintura y por último pidió a los asistentes que le ayuden a darle un título. Como le puse cuidado a sus palabras, pensé que era una tarea fácil, así que me acerqué donde ella y se lo dije. A ella pareció encantarle mi propuesta y con una cordial sonrisa aseguró: “Me gusta, le voy a poner ese nombre.”

La tarde dominical había sido una agradable mezcla de arte, música y cultura en un parque infantil. Algunos artistas habían llevado a exponer algunas obras ya elaboradas y otros habían hecho una exhibición de sus cualidades pintando para el público presente; también a los niños y jóvenes curiosos se le había abierto el espacio para que plasmen sus ideas con las pinturas y los colores. Entre quienes estaban pintando en vivo, estaba la chica que estaba pincelando el sencillo dibujo de una colorida rana sobre un tronco. Pues bien, cuando ella terminó su cuadro, nos contó a los presentes la razón para haber hecho ese trabajo.

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Dijo, que esa idea, no era de ella, que era una idea de su padre, contó que hace años su papá había pintado ese mismo dibujo pero en un tamaño menor en un viejo poncho, pero que con el paso del tiempo, la figura ya estaba un poco descolorida, entonces, ella había tomado una foto de esa imagen, y como homenaje a su padre había decidido volverla a pintar. Y como se sentía satisfecha de haber logrado su propósito, había decidido invitar al público a ser partícipes de su trabajo, al pedir que le ayudemos a ponerle un título; y es aquí donde yo entro en juego.

Cuando ella, soltó el micrófono, varios nos aproximamos para tomarle algunas fotos. Y apenas tuve el chance le dije, como esa rana pasó del poncho de su papá a su lienzo, entonces ese cuadro se podría titular “el salto de la rana”. A ella le encantó mi idea.

3. Pintura original 

4.Nueva versión.


Adenda. Gracias a la artista por haberme enviado la foto de la rana pintada por su padre. 

5. Gabriela, mi hija pintando una estrella roja. 

               

6.Cuadro autor Oscar Sanda, y en la imagen John Montilla autor del relato.


John Montilla. Texto y fotografías 1, 4, 5 y 6.  
Mao Fajardo, fotografía 2. 
Artista: Fotografía 3. 
(8-XII- 2019)
jmontideas.blogspot.com

1 comentario:

  1. Felicitaciones y agradecimientos por brindar espacios como este donde se se estan gestando semilleros de arte en el Putumayo...el futuro mostrara las "cosechas"...
    BENDICIONES.

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